Declarando el Fin desde el Principio

Sardis | 3er Capítulo

3.5. Sardis: [“Salvo siempre Salvo” | las 5 Vírgenes Insensatas] (Ap.3:1-6)
En la carta para esta iglesia se describe a las congregaciones que tienen el Nombre del Todopoderoso pero no actúan conforme a lo que Él manda. Sardis representa a quienes alegan ser creyentes pero no se esfuerzan por obedecer los mandamientos, ya que únicamente han llegado a conocer el Nombre del Altísimo pero no a aquel a quien le pertenece, pues buscan ser salvos pero no quieren servir y honrar a quien otorga la Salvación. Por tanto, estas congregaciones son descritas como aquellas que tienen el Nombre para vida, pero al no respetarlo y no hacer lo que Él ordena, están muertos, ya que con sus bocas lo alaban, pero sus acciones revelan lo contrario. En otras palabras, son aquellos que dicen creer en el Todopoderoso y su hijo, y piensan que eso es todo lo que necesitan para obtener la vida eterna, pero al no buscar conocerle ni poner por obra sus ordenanzas, demuestran que su supuesta fe está muerta, según enseña la Escritura (Stg.2:14-26). 

Apocalipsis 3:1-6 [Marte] (7mo Día de Sukkot)
»Escribe al ángel de la iglesia en Sardis [“Rojos”]
El que tiene los siete espíritus de Yahwéh y las siete estrellas dice esto:»”‘Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives y estás muerto. Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir, porque no he hallado tus obras bien acabadas delante de Yahwéh. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete, pues si no velas vendré sobre ti como ladrón y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El vencedor será vestido de vestiduras blancas, y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.’”

Características de Sardis:

    • Tienen el Nombre pero no lo usan; no siguen los Mandamientos.
    • No dejan sus malas obras, a pesar de haber conocido al Todopoderoso.
    • Han recibido la correcta doctrina pero no la ponen por obra.
    • Verán al Mesías en su 2da venida, pero ni siquiera le reconocerán.
    • Algunos serán Mártires, aun después de confesar su Nombre.
    • A los vencedores de éste grupo se les dará vida eterna al ser resucitados.

3.5.1. Significado de Sardis: “Rojos”

El nombre “Sardis” significa “Rojos”, definición que hace referencia a la Sangre, la vida de la carne (Dt.12:23), lo cual es otra razón por la que Mashíaj dice que esta iglesia tiene nombre de que vive pero está muerta, puesto que su nombre “Sardis”, al relacionarse con la Sangre, hace alusión a que esta congregación debería estar viva en Espíritu, mas está muerta por sus obras y su doctrina. Esto, por supuesto, aunado al hecho de que tienen el Nombre de quien da la vida, pero siguen un espíritu de muerte al continuar usando títulos y nombres de falsos elohim para invocarlo, puesto que Yahwéh es “Quien causa Existencia” y Yahushúa la Vida Eterna. 

El significado del nombre “Sardis” y su relación con la sangre también hace referencia a la sangre que será derramada por quienes pertenecen a esta iglesia, aun por los vencedores de la misma, quienes a pesar de conocer el nombre, tendrán que morir como Mártires, para después ser resucitados con ropas blancas, que serán sus cuerpos nuevos. 

Otra conexión aún más clara referente al significado del nombre de esta iglesia, tiene que ver con el planeta que es representado por esta congregación, que es el comúnmente llamado “Planeta Rojo”.

3.5.2. Lumbrera: Marte

Al iniciar el mensaje a esta iglesia, el Mesías menciona tener en su poder las 7 estrellas, que son las siete lumbreras ya mencionas y mostradas sobre la Menorah en el capítulo anterior. Esto se debe a que de todas las congregaciones, solo la kehila de Sardis (Rojo) está conectada, a través de su nombre, con la luminaria que representa, ya que su significado es el principal atributo que se destaca al referirse al Planeta Marte.

3.5.3. Asamblea: Sukkot (7mo día)

En secciones anteriores se ha explicado como el reflejo de la Asamblea de Sukkot, que dura 7 días, está separado entre tres diferentes congregaciones, específicamente Pérgamo (1ro), Tiatira (2do, 3ro, 4to, 5to, 6to) y por último Sardis (7mo). El Mesías menciona el número 7 en 2 ocasiones al hablar a esta iglesia, cuando dice tener los 7 espíritus y las 7 estrellas en su poder, lo cual confirma que esta iglesia representa el 7mo día de Sukkot, que es la 2da convocación del año que dura 7 días y se celebra el 7mo mes, mientras Matzot (“Panes sin Levadura”) es la otra asamblea que dura 7 días y se celebra el 1er mes.

El cumplimiento del 7mo día de Sukkot será muy particular, ya que para este momento, aquellos que hayan escapado de la Bestia y su imagen, la Abominación Desoladora, tendrán algunos días de estar escondidos, por lo que la ansiedad, la duda y el miedo estarán afectando a todos aquellos que no estén perseverando en Yahushúa HaMashíaj. Por ejemplo, para aquellos que obedecieron al Mesías y huyeron a las montañas, éste definitivamente será el día de más expectativa, lo cual causará todo tipo de sentimientos y emociones entre aquellos que hayan huido. 

Ahora bien, dado que no todos los que huyan serán Escogidos, como es ejemplificado por la esposa de Lot, quien salió de Sodoma pero aun así murió de camino a la salvación, habrán algunos de aquellos que hayan escapado, que caerán en murmuración como lo anuncian los muchos ejemplos que hay en la Escritura, de cuando Yisrael salió de Egipto en el Éxodo. Algunos empezarán a dudar de la enseñanza de los Testigos, otros decidirán devolverse a sus hogares y volverán a ver atrás, de la misma forma que la esposa de Lot, por lo que sufrirán el mismo destino que ella. Esta es una de las razones por las que el Mesías dice a esta iglesia que él vendrá sobre ella como Ladrón y no sabrá a que hora vendrá, ya que para este día de Sukkot, muchos pensarán que ya deberían haber sido arrebatados, por lo que dejarán de perseverar hasta el último instante.  

En la mitología clásica, Marte está conectado con la guerra, que comenzará poco tiempo después del inicio de los últimos 7 años, durante el 2do Sello, en el que saldrá un caballo Rojo, cuyo jinete recibirá una espada para que quite la paz de la tierra, al empezar lo que hoy en día llaman la 3ra Guerra Mundial. Por otro lado, para el momento en que finalmente se cumpla la asamblea de Sukkot, después de la muerte de los Testigos, vendrá destrucción repentina, ya que como vimos en la carta anterior, solo unos pocos días antes habrá empezado la Gran Tribulación, que en ese instante, en el 7mo día de Sukkot, ya habrá alcanzado cada rincón de la tierra, por lo que millones estarán muriendo por la espada, siendo su sangre derramada, la cual llegará “hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios” (Ap.14:20), y como se mencionó en la sección anterior, Sardis (“Rojos”) esta conectada con la sangre por el significado de su nombre.

3.5.4. Doctrina: “Salvo siempre Salvo”

Hay dos puntos claves que identifican a las personas que son representadas por la congregación de Sardis y que están conectados entre sí negativamente; el primero es que poseen el Nombre del Padre y el segundo es que no tienen obras. Ésta es claramente una mala combinación, ya que por un lado, hay quienes piensan que ya están salvos por tener el Nombre y que por ende no tienen que esforzarse por mejorar sus obras, cambiar sus vidas, ayudar a otros y cumplir los mandamientos, para de esta manera mostrar su supuesta fe a través de sus acciones, en vez de únicamente a través de sus palabras, por lo que se deduce que su fe en realidad está muerta. Por otro lado, existen aquellos que usan como excusa el favor que el Todopoderoso nos ha dado, a través de la fe en su Hijo Yahushúa, para continuar en el error, puesto que argumentan que el pecado ya no existe, sin entender la forma en que Yahushúa venció al enemigo y el pecado mismo, al ser sacrificado sin haber cometido falta alguna.

Se puede entonces deducir, que los dos puntos mencionados arriba identifican a dos tipos de creyentes: 

Primero, existen algunas congregaciones de “Judíos Mesiánicos” que se encuentran dentro de esta categoría, pues a pesar de que intentan realizar obras, lo que hacen es volver a los rudimentos del mundo (Cl.2:20-24, Gl.4:3-5), ya que siguen la letra en vez del espíritu (Rm.7:6, 2Co.3:5-6), por lo que permanecen bajo el ministerio de la Muerte y Condenación, en vez del Ministerio del Espíritu y la Justificación (2Co.3:7-9). Un ejemplo de esto son las 5 Vírgenes Insensatas (Mt.25:1-13), que tienen el Nombre pero se encuentran dormidas y sin el Espíritu (Aceite) por no buscarle correctamente a través de su Hijo, además de que muchos de estos creyentes, a pesar de conocer el Nombre de Yahwéh, mantienen reglas creadas por hombres que les prohiben invocarlo por malas interpretaciones, por lo que deciden remplazarlo con diferentes títulos para no mencionarlo, lo cual les hace caer en un gran error, razón por la que el mensaje a esta iglesia dice que tienen el nombre de que viven pero están muertos. Es por esto que Yahushúa dice exactamente lo mismo a las Vírgenes Insensatas y a la iglesia de Sardis, al declarar que no sabrán “el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir” (Mt.25:13, Ap.3:3). 

Segundo, se refiere a aquellos cristianos que pertenecen a la doctrina del “Salvo siempre Salvo”, por lo cual nunca cambian sus obras, sino que se mantienen en el pecado, ya que piensan erróneamente que ya no existe la posibilidad de pecar o que no serán castigados por nada de lo que puedan llegar a hacer después de haber creído, puesto que han malinterpretado las enseñanzas del Paulus, sin comprender lo que significa el ahora estar bajo el Favor, en vez de estar bajo la Ley (Rm.6:14-16).

Se concluye entonces, según esta carta, que los miembros de las iglesias con doctrinas como la de Sardis verán al Mesías en su segunda venida, pero no le aceptarán, puesto que lo confundirán con un Ladrón (Falso-Mesías), debido a sus falsas doctrinas, por lo que se manifestará sin ser reconocido, cuando entre a la casa (Tierra) a congregar a los suyos. Esto indica que aunque el Mesías esté en el mundo nuevamente predicando la verdad, aun en sus propias iglesias, no sabrán que es Él, principalmente porque sus doctrinas enseñan que él ya no tocará tierra en su segunda venida o que lo hará hasta finalizar los últimos 7 años. Así que por no reconocer al Testigo como Moshé antes de su muerte, los vencedores de esta iglesia serán Mártires, inclusive después de confesar el Nombre de Yahwéh y aun el de Yahushúa, lo cual es puesto en evidencia a través de las palabras del Mesías, al decirles que Él confesará el nombre de ellos delante de su Padre y de sus Ángeles, lo cual Yahushúa mencionó en su primer manifestación al referirse a todos aquellos que confiesan su Nombre delante de los hombres (Mt.10:32, Lc.12:8).

3.5.5. Reflejo en la Escritura

El libro de Hechos está lleno de espejos proféticos que revelan mucho de lo que sucederá en la segunda manifestación de Mashíaj, quien es representado en este caso por Paulus. El lector podrá notar en la mayoría de historias relatadas por dicho libro, que cada vez que aparece Paulus, éste se encuentra con un colaborador o termina ayudando, a través de su predica, a que se convierta a la verdad alguna persona que llega a ser de gran importancia para la congregación. El recién convertido o colaborador de Paulus, según sea el caso, generalmente simboliza al Testigo como EliYahu, quien acompañará al Testigo como Moshé, que es representado por Paulus. Además, es común encontrar en estas historias a una mujer con algún nombre en particular, para representar a la Congregación; mientras que en algunos casos aparecen dos mujeres, para simbolizar cada redil, el de los Pocos y el de los Muchos. 

Hechos 17:22-34
Entonces Paulus [“Pequeño”], puesto en pie en medio del Areópago [“Colina de Marte”], dijo:
Atenienses [“Habitantes de la Incertidumbre”], en todo observo que sois muy religiosos [“Temerosos de Demonios”], porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al dios no conocido [“Al Poderoso Olvidado”]. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerlo, es a quien yo os anuncio.
»El Poderoso que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Soberano del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas ni es honrado por manos de hombres, como si necesitara de algo, pues él es quien da a todos vida, aliento y todas las cosas.
»De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos y los límites de su habitación, para que busquen a Elohim, si en alguna manera, palpando, puedan hallarlo, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros, porque en él vivimos, nos movemos y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: “Porque linaje suyo somos.” Siendo, pues, linaje de Elohim, no debemos pensar que lo Celestial sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Yahwéh, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, acreditándolo ante todos al haberlo levantado de los muertos.
Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban y otros decían:
«Ya te oiremos acerca de esto otra vez.»
Entonces Paulus salió de en medio de ellos. Pero algunos de los que se le habían juntado, creyeron; entre ellos, Dionisio [“Hijo de Dios”] el areopagita [“Miembro de la Colina de Marte”] y una mujer llamada Dámaris [“una Vaquilla”], y otros con ellos.

En esta porción de la Escritura es donde se encuentra la única referencia al planeta Marte, pero de una manera diferente a como las otras Luminarias han sido mencionadas en otras ocasiones, ya que mientras en el ejemplo de Esmirna los Gentiles confundieron a Paulus y Timoteo con los falsos elohim Mercurio y Júpiter, en este caso llevan a Paulus a predicar a un espacio dedicado a Ares (Marte); lugar en el que los Gentiles solían reunirse para escuchar todo tipo de enseñanzas nuevas, que era lo que principalmente llamaba la atención de los Atenienses. Es por esto que el Areópago representa la iglesia de Sardis (Marte), a la cual Mashíaj dijo que llegará como Ladrón en la Noche, por lo tanto podemos tomar este episodio como la manifestación del Mesías en el fin de los tiempos, para predicar a aquellas personas que pertenecen a la doctrina ejemplificada por Sardis. 

Areópago significa “Colina de Marte”, por lo que en este contexto se puede interpretar como “Reino de Sardis”, en lo que respecta a las iglesias de creyentes, o como el “Reino del Rojo” en lo que se refiere a aquellos gentiles que siguen al Dragón como elohim. Según se mencionó en una sección anterior, Atenas significa “Incertidumbre”, por lo que en este caso en el que Paulus se refiere a quienes se encontraban en el Aerópago como “Atenienses”, se puede tomar como el Último predicando en una Iglesia de Sardis para dirigirse a un grupo de personas que se encuentran en Incertidumbre acerca de la verdad. Esta incertidumbre, hizo que al final la mayoría rechazaran la enseñanza de Paulus, la cual se enfocó principalmente en el arrepentimiento y la resurrección de los muertos, de la misma forma que el Mesías en su carta a Sardis los manda a arrepentirse y promete a los vencedores darles la resurrección para vida eterna.

Es interesante que Paulus nota, además de la incertidumbre, el hecho de que estos gentiles tenían todo tipo de ídolos alrededor de la ciudad, razón por la que el Apóstol deduce que estas personas era muy creyentes, pero claramente no de la verdad; temerosos, pero no sabían a quien debían temer verdaderamente. Como hemos visto, la idolatría produce duda, lo cual se confirma en este relato, ya que los Atenienses tenían todo tipo de ídolos, lo cual revela que eran muy “religiosos” según los llama Paulus. La palabra “Religiosos” en otras versiones es traducida como “Supersticiosos” y viene de la palabra Griega “DaisiDaimon” (G1174) que literalmente quiere decir “Temerosos de Demonios” o “Temerosos de Deidades”, puesto que los dioses de las naciones son demonios (Sal.96:5, 106:36-37, 1Co.10:20). De hecho, aunque la palabra griega “Daimon” (G1142) ha llegado a usarse para simplemente describir entes malignos, dada la naturaleza de dichos seres, en sí esa no es su definición, sino que se refiere a criaturas que distribuyen fortuna y poseen conocimiento oculto por habitar en otra dimensión con respecto a los hombres, razón por la que existen personas que invocan y adoran demonios para así recibir conocimiento o algún poder sobrenatural, mientras que la mayoría lo hace sin darse cuenta, a través de ídolos y doctrinas falsas.

El mayor problema con el que se encontró Paulus en este lugar, fue la falta de fe (Emunah) en la resurrección de los muertos, que es el Testimonio de Yahushúa, por lo que resulta interesante como el Mesías promete, en la carta a Sardis, vestir a los vencedores con ropas blancas; es decir, que los que lleguen a creer y actuar según su fe en la verdad (Emet), recibirán la vida eterna durante la resurrección de los muertos. Nótese como solo “algunos” de los atenienses creyeron, mientras que en el mensaje a Sardis vemos que Mashíaj menciona que solo unos “pocos” de Sardis no han manchado sus ropas, por lo que recibirán la resurrección, igual que los pocos Atenienses que creyeron en la predica de Paulus.

En la mitología clásica, Dionisio se traduce como “hijo de Dios” (“hijo de Zeus”) y es venerado como el dios de la vendimia y el vino, el cual tiene un color Rojizo, por lo que representa la sangre y por ende está relacionado con el nombre de la iglesia Sardis (“Rojos”). El que aparezca en el texto anterior un hombre con este nombre y además sea llamado un Areopagita, se refiere al hecho de que el Testigo como EliYahu, al escuchar la verdadera doctrina, saldrá de la iglesia Cristiana, donde espiritualmente era erróneamente un “hijo de Dios” (Zeus / Satán), sin embargo, se vuelve al Mesías Yahushúa para así dejar la falsedad atrás y convertirse en un “Hijo de Yahwéh”. Esto fue también representado por lo que respondió Yahushúa a sus dos discípulos, cuando le preguntaron si hacían descender fuego del cielo como EliYahu hizo en su momento (1Re.18:31-38, 2Re.1:10-15, Lc.9:54), a lo cual Yahushúa respondió que EliYahu pertenecía a otro espíritu, al hacer referencia a una diferente dispensación en la que, por ponerlo de alguna manera, los profetas estaban bajo otra administración celestial, hasta que apareció Yahushúa para romper el velo, para así quitar lo que separaba a la humanidad del Todopoderoso y quitar el muro que dividía a los Gentiles de los Yahudim (Ef.2:14). 

Yahujanan el Inmersor (“Juan el Bautista”) vino a dar el cierre a la dispensación anterior, mientras que Yahushúa apareció para dar inicio a la nueva, razón por la que Yahujanan debía morir antes que el Mesías. Ahora bien, en el tiempo final, el Testigo como EliYahu habrá sido criado en el Cristianismo y eventualmente, antes del inicio de su ministerio, se convertirá a la verdad, de la misma forma que todos los escogidos tendrán que dejar las falsas doctrinas y confesar a Yahushúa como Soberano y Mesías. Al entender esta conexión y el hecho de que Marte es llamado el “dios” de la guerra, no debería ser sorpresa el temperamento de ambos EliYahu y EliShua, su sucesor (2Re.2:22-24), lo cual nos muestra la diferencia entre el juicio revelado a través de EliYahu y la misericordia manifestada en Yahushúa. 

En el caso de Damaris, la mujer que creyó, representa al redil de los Muchos, de los cuales en su mayoría son gentiles que han llegado a creer en la muerte y resurrección del Mesías para justificación, y así recibir la vida eterna en la resurrección de los muertos, junto a algunos Yisraelim que hoy en día se consideran gentiles por motivo de haber nacido en la dispersión y haber sido criados en confusión (Babel). Éstos, como el mismo texto lo refleja, son quienes únicamente creen en su corazón, ya que no se hace mención de la confesión, lo cual confirma que Damaris representa a quienes creen en el Mesías y cumplen los mandamientos, pero no han invocado su verdadero nombre para salvación y por lo tanto tendrán que morir durante la Gran Tribulación. Otra señal evidente de esto, es el significado del nombre Damaris, que significa “una Vaquilla”, lo cual hace alusión al sacrificio de la Vaquilla Roja, cuyas cenizas se utilizaban para la purificación física del pueblo (Nm.19:2-9, He.9:13-14). Entre otras representaciones, el color rojo está conectado con Esau, por su sobrenombre Edom (Rojo), lo cual está relacionado directamente con Roma, el imperio que espiritualmente es simbolizado por Esau, el hermano de Yaakov; mientras que por otro lado, al ser la Vaquilla un animal de granja, representa servidumbre. Esto quiere decir que el sacrificio de la Vaquilla Roja se puede ver como el Pueblo Gentil que será sacrificado durante la Gran Tribulación, para así ser purificado de su rebelión y poder entrar en el Reino de Yahwéh, para servir en Su Templo por la Eternidad.

Cuando Paulus hace mención de la Religiosidad de los Atenienses, lo hace para llamar su atención a uno de sus altares dedicado “al Poderoso Olvidado”, lo cual resulta de suma importancia, ya que representa perfectamente los días en los que vivimos, el tiempo final en el cual la apostasía (rebelión) está en su mayor apogeo. Sin embargo, es triste notar como estos paganos estaban tan preocupados por honrar al poderoso que habían olvidado, mientras que hoy en día la sociedad ha llegado más bien al punto de olvidar que hay un Poderoso y la mayoría de quienes dicen creer en Él, en realidad no están interesados en saber a quien adoran, sino que confían ciegamente en los líderes que siguen, mientras la Escritura dice “maldito el varón que confía en el hombre” (Jr.17:5), pues lo que les interesa es simplemente recibir lo que piensan necesitar y pasan pidiendo continuamente, sin conocerle verdaderamente ni buscar su voluntad. Por esta razón, Yahwéh nos manda a examinarlo todo (1Ts.5:21) y a exponer el mal (Ef.5:11), lo cual claramente revela que todos aquellos que tendrán que morir en el fin de los tiempos, lo harán por su falta de conocimiento (Os.4:6). 

De la misma forma que Paulus se presenta ante los Atenienses a predicarles de Yahwéh, al referirse a Él como el Elohim Olvidado, lo hará también el Testigo como Moshé al presentarse ante los Cristianos, quienes han olvidado a Yahwéh y su hijo Yahushúa, puesto que solo han escuchado de “Jehová Dios” y “el Señor Jesús”. Los Cristianos consideran que adoran al mismo Poderoso y Mesías que se menciona en la Escritura, por el simple hecho de que son esos los nombres que erróneamente han sido escritos en la mayoría de traducciones modernas, por lo que al mencionarles la verdad del caso, comúnmente consideran que no tiene ninguna importancia y que simplemente están usando otros nombres y títulos que son equivalentes, sin entender claramente la función principal que cumplen los nombres y títulos. Por lo tanto, al presentarse los Dos Testigos, serán vistos como si estuviesen predicando una nueva religión y de un nuevo Elohim, sin comprender que en realidad predican del único Elohim y Mesías, el de la Escritura en la cual ellos también dicen creer (Hch.26:6-8).

En el poderoso discurso de Paulus, éste hace una declaración que termina de conectar este episodio con la iglesia de Sardis (“Rojos”). El Apóstol menciona a los Atenienses el hecho de que Yahwéh hizo de una Sangre (Roja) a todos los hombres, para concluir diciendo que el Todopoderoso manda a todos a arrepentirse; al igual que Yahushúa igualmente manda a Sardis a arrepentirse de sus obras (Ap.3:3). Vemos entonces que el color Rojo, que por supuesto está directamente ligado a la iglesia de Sardis, conecta a esta congregación con la Vaquilla Roja, el Redil de los Muchos, el Vino (Dionisio), la Sangre que será derramada durante la Gran Tribulación, el 2do Sello, la Guerra, Marte, Samael, Edom (Esau) y Roma.