Declarando el Fin desde el Principio

Filadelfia | 3er Capítulo

3.6. Filadelfia: [Iglesia Escogida | 144.000 | los Pocos | Verdaderos Yahudim] (Ap.3:7-13)
Esta es la congregación de los Escogidos, a ella pertenecen aquellos que además del Nombre del Padre, también tienen su Palabra, que es el Nombre del Hijo (Ap.14:1, 19:13). Estos siguen al Cordero por dondequiera que va, aunque en ocasiones tengan dificultad debido a la carne (Ap.3:8, 14:4). Principalmente, son quienes cumplen el Nuevo Mandamiento de creer en el Nombre del Hijo Yahushúa HaMashíaj y amar al prójimo como a uno mismo (1Jn.3:23).

Apocalipsis 3:7-13 [Júpiter] (Shemini Atzéret) [Cosecha | Transformación]
»Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia [“Amor Fraternal”]:
»“Esto dice el Apartado [Kadosh], el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: »”‘Yo conozco tus obras. Por eso, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar, pues aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra [Yahushúa] y no has negado mi Nombre [Yahwéh]. De la sinagoga de Satán, de los que dicen ser Yahudim y no lo son, sino que mienten, te daré algunos. Yo haré que vengan y se postren a tus pies reconociendo que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra [Yahushúa] de mi paciencia (2Pe.3:9), yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que habitan sobre la tierra. Vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al vencedor yo lo haré columna en el templo de mi Elohim y nunca más saldrá de allí. Escribiré sobre él el nombre de mi Elohim y el nombre de la ciudad de mi Elohim, la Nueva Yerushalaim, la cual desciende del cielo, con mi Elohim, y mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.’”

Características de Filadelfia:

    • Tienen poca fuerza, pero guardan la Palabra (Yahushúa) y su Nombre (Yahwéh).
    • Los Judíos tendrán que reconocer que éstos son los verdaderos Yahudim.
    • Serán protegidos de la prueba que pasará el mundo entero (La Gran Tribulación).
    • Deben retener la Palabra y el Nombre, por lo cual tendrán la Salvación y la Corona.
    • Tendrán los Nombres escritos en sus frentes y el Nombre nuevo, de la 2da venida.
    • Los vencedores serán parte del Templo; el Último se convertirá en el Pilar Boaz.

3.6.1. Significado de Filadelfia: “Amor Fraternal”

El nombre de esta Kehila (“Iglesia”) identifica al tipo de personas que pertenecen a la Congregación de los Escogidos como aquellos que aman a su prójimo como a sí mismos, lo cual significa que son quienes cumplen todos los mandamientos (Rm.13:9, Gl.5:14, Stg.2:8). Al leer la descripción dada por el Mesías, se deduce que esta es la kehila que guarda el nuevo mandamiento dado por Yahwéh a través de Yahujanan (1Jn.3:23), que es creer en el Nombre del Hijo y amar al prójimo como a uno mismo; por lo tanto, se entiende que esta es la congregación que será salvada de la Gran Tribulación, durante la cosecha del trigo, al ser transformados para no ver la muerte (1Pe.1:5, 1Cor.15:51-54, Ap.14:15-16).

3.6.2. Lumbrera: Júpiter

Júpiter es conocido como el Planeta Rey, razón por la que en la Mitología Griega han conectado a este astro con Zeus, el líder de los dioses (Satán). Sin embargo, lo que ha hecho el Enemigo, a través de sus adoradores, es intentar adueñarse del honor que únicamente le pertenece al Creador, inclusive de las representaciones plasmadas en los cielos a través de las constelaciones y las estrellas errantes, de la misma forma que se ha encargado de remplazar, en el vocabulario de las masas, el nombre de Yahwéh por el de Dios (Theus=Zeus), que es uno de los muchos nombres utilizados por el enemigo. De hecho, la posición que Heilel rechazó a través de su rebelión, como líder en el 2do Cielo, será entregada al Vencedor del 1er Sello, la 2da manifestación de Yahwéh en la tierra, quien viene a tomar la posición de Gran Rey (Melek Gadol), así como Yahushúa, el Primero, vino a cumplir la función de Sumo Sacerdote (Kohen Gadol). (Hb.3:1, 4:14, 6:19-20) 

Es por esta razón que Júpiter (Planeta Rey) representa al Último (Gran Rey), mientras que el hecho de que sea una estrella errante (Nm.24:17), tiene que ver con que el Testigo como Moshé, a diferencia de Yahushúa, vendría al mundo y caería en pecado al haber nacido en confusión, como el resto de la humanidad, lo cual es representado por Zorobabel y la parábola del Hijo Prodigo (Lc.15:11-32). Esto también es simbolizado por el Rey David, a quien Mashíaj menciona en el mensaje para Filadelfia al decir que él tiene la llave de David (Is.22:22), cuyo pecado es mencionado en la Escritura (1Re.15:5), pero a pesar de esto, por su arrepentimiento genuino, es llamado un hombre con el corazón conforme al de Yahwéh (1Sm.13:14, 2Sm.12:13, Hch.13:22). De la misma forma sucede con la historia de Moshé, a quien Yahwéh escogió tiempo después de haber nacido en Egipto y haber matado a un hombre, al ejecutar la Justicia de Yahwéh (Éx.2:11-12). 

Por lo tanto, Júpiter es la Luminaria que está conectada con esta Kehila, dado que el Último es la persona que Yahushúa envía como líder de esta congregación durante el fin de los tiempos. De hecho, los Malakim (“Ángeles”) son representados por Estrellas y cada congregación tiene un Malak sobre sí, como las luminarias colocadas sobre cada deposito en la Menorah. Entre ellos, el Malak de Filadelfia, MikaEl (“Miguel”), es el Enviado de Yahushúa y quien la Escritura profetiza, en el libro de Daniel, que se levantará en el final de los tiempos para confirmar el Pacto como el Gran Principe del Pueblo. Esto significa que la encarnación de MikaEl en la tierra es quien congregará a los Escogidos y manifestará la Justicia, que en Hebreo es “Tzedek” [צדק] y resulta ser también el nombre de Júpiter, lo cual se explicará con más detalle en la sección acerca de los reflejos proféticos que se encuentran en la Escritura y que se conectan con esta congregación, pero en sí confirma claramente la relación que existe entre Filadelfia, Júpiter, la Justicia y el Último, que es Mikael. Además, en el capítulo 11 se explicará más a fondo el rol de esta persona, mientras que en el 12 se mencionará la señal en los cielos que anuncia su manifestación.

3.6.3. Asamblea: Shemini Atzéret (Asamblea del 8vo Día)

Al seguir la linea de asambleas que se tienen que cumplir en estos tiempos finales y conectar cada una de ellas con cada congregación, se puede observar que la última, Shemini Atzéret, es representada perfectamente por la Kehila de Filadelfia. Esta es una convocación de la cual se enseña muy poco, puesto que se menciona muy pocas veces en la Escritura (Lv.23:39, Nm.29:35, 2Cr.7:9, Ne.8:18), además del simple hecho de que el tema de las Asambleas de Yahwéh no es uno que se discuta en muchas Iglesias Cristianas, por lo que si una persona no conoce lo que es Pesaj, Matzot, Shavuot o Sukkot, existen menos posibilidades de que sepa lo que es Shemini Atzéret, a pesar de ser quizá la más importante, en términos de lo que la iglesia espera que se manifieste. Esta falta de conocimiento del tema por parte de los creyentes resulta ser un gran problema, ya que es necesario identificar la asamblea correctamente y celebrarla, para así estar presentes durante su majestuoso cumplimiento, ya que su representación y manifestación es un misterio que Yahwéh revela a través de la Escritura y su Espíritu. Las Asambleas serán explicadas en el capítulo 11, sin embargo, por ahora cabe mencionar las características de Shemini Atzeret que se relacionan directamente con la congregación de Filadelfia.

El nombre de esta convocación tiene que ver con el hecho de que se celebra el día después del último de Sukkot, por lo que es conocida como la Asamblea del 8vo día, lo cual también se puede entender como la 8va Asamblea (Pesaj [1ra], Matzot [2da], Bikurim [3ra], Shavuot [4ta], Yom Teruah [5ta], Yom Kippur [6ta], Sukkot [7ma], Shemini Atzéret [8va]). El número 8 representa el Pacto que Yahwéh hizo con Abraham, en el cual este acordó circuncidar a su hijo el 8vo día a partir de su nacimiento. Además, simboliza un nuevo comienzo, ya que al tener la semana 7 días, el 8vo día viene a ser el comienzo del nuevo ciclo. Es por esto que la creación fue hecha en 7 días, para determinar que la historia duraría 7 milenios y después vendría la Eternidad, que hubiese sido el 8vo milenio; mas sin embargo será el momento en el que empezará un nuevo comienzo, con Cielos nuevos y Tierra nueva, razón por la que el número 8 es de suma importancia en lo que respecta al instante en que la congregación escogida obtendrá la promesa del pacto, al tener un nuevo comienzo en la eternidad, después de ser transformados en un abrir y cerrar de ojos, cuando recibirán instantáneamente sus cuerpos nuevos, para deshacerse así de la carne pecaminosa, lo cual fue representado por la circuncisión del 8vo día. 

Resulta interesante que Mashíaj menciona, en la carta a esta Kehila, ser el Apartado, como lo fue Yitzhak, quien representa a Yahushúa, al haber sido el primer hombre en ser circuncidado en el 8vo día. Además, Mashíaj promete escribir sobre los vencedores su Nuevo Nombre y el de la Nueva Yerushalaim, lo cual hace alusión a la simbología del número 8 y al hecho de que los Escogidos serán quienes reinarán sobre la Nueva Yerushalaim, después de haberle reconocido durante su Segunda Manifestación, aunque se presente con otro Nombre, lo cual se refleja en el hecho de que Yaakov, quien representa al Último, recibió un nuevo nombre más tarde en su vida, al ser llamado Yisrael; para mostrar de esta manera, una conexión directa entre el Nuevo Nombre que recibirá el Hijo del hombre durante su manifestación, con el nombre que Yahwéh le pondrá a la Nueva Yerushalaim. (Gn.35:10; 1Re.18:31; Is.43:1, 45:4, 62:2; Jr.23:6, 33:16; Ap.3:12)

Por ende, es en Shemini Atzéret, la Asamblea que se conecta con Filadelfia, que sucederá la 7ma Trompeta de la Revelación, la Trompeta Final, según profetizó Paulus (1Cor.15:52), momento en el que se cumplirá la cosecha esperada de Apocalipsis 14, la transformación de los Escogidos, razón por la que el Mesías le dice a Filadelfia que ha puesto delante de ella “una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar” (Jn.10:9, Ap.3:8). Ahora bien, el saber el día exacto del año en que se celebra la Asamblea (22 del 7mo) y por lo tanto cuándo se cumplirá la Cosecha, no es todo lo que necesitamos, ya que hoy día existen muchos calendarios falsos, de tal forma que no es tan simple reconocer verdaderamente el día, mes o año, en que nos encontramos. Por un lado, esto se debe a que el calendario Gregoriano se ha vuelto el principal en el mundo y ese no es el que Yahwéh estableció, mientras que en lo que respecta a los calendarios Judíos, existen varias versiones dependiendo de la opinión de diferentes personas con respecto a cómo debería calcularse. 

A pesar de esto, hay un calendario en particular, en el que concuerdan principalmente los judíos ortodoxos, para llevar el orden de los días y celebrar todas sus fiestas; sin embargo, este es quizás el que tiene más problemas, ya que fue modificado de tal forma que ellos no lleguen a romper específicos mandamientos de hombres, además de querer confundir y desviar a quienes encontrarían a Mashíaj a través de lo que el calendario revela, lo cual significa que tiene que ver directamente con su rebelión y el rechazo del verdadero Mesías. Además, en la mentalidad Judía, las Asambleas simplemente son para recordar lo que aconteció en el Éxodo, sin entender que más bien son citas con Yahwéh, ya que todo lo que sucedió en ese momento y que Moshé registró, fue para nosotros conocer cómo y cuando se daría el 2do Éxodo, que será la salida de la kehila de este mundo, que al igual que Egipto mantiene a las personas esclavizadas al pecado, pero Yahwéh redimirá a sus escogidos a través de los Dos Testigos y finalmente entrarán a la verdadera tierra prometida.   

Filadelfia es la única congregación a la que el Todopoderoso promete guardar “de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero”, lo cual indica claramente que es la única iglesia en ser arrebatada durante la Trompeta Final; por lo que se confirma que está directamente conectada con Shemini Atzéret, que es cuando se cumplirá este evento. Yahwéh declara que salvará a esta congregación por haber guardado la palabra de su paciencia, para referirse a aquellos que confiesan y perseveran en el Nombre Yahushúa, ya que como se mencionó anteriormente, la Palabra es el Nombre del Hijo (Ap.19:13); mientras que por otro lado, la Escritura declara que Yahwéh esta siendo paciente para salvarnos (2Pe.3:9), por lo que lógicamente, la palabra de su paciencia es el nombre que nos da la salvación, Yahu-Shúa (Yahwéh-Libera). (Hch.4:12)

2 Pedro 3:15
Y tened entendido que la paciencia de nuestro Soberano es para salvación; 
como también nuestro amado hermano Paulus, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito

3.6.4. Doctrina: “Escogidos”

Al ser la iglesia de Filadelfia la única a la que Yahwéh promete salvar, es claro que es la congregación a la que pertenecen los Escogidos que se encuentran dispersos por los cuatro ángulos de la tierra. Como se explicó anteriormente, estos son quienes apartan y confiesan el Nombre del Padre y del Hijo, además de amar a su prójimo como a sí mismos. Esto no quiere decir que las otras congregaciones serán condenadas al infierno, sino que tendrán que pasar por la muerte antes de poder entrar al Reino de Yahwéh. 

La conclusión de que la palabra ‘escogidos’ se refiere simplemente a quienes van a recibir vida eterna departe del Todopoderoso, se debe a una interpretación incorrecta de las palabras de Yahushúa al declarar que muchos son llamados, pero pocos los escogidos” (Mt.22:14). La clave se encuentra en el hecho de que no dice todos son llamados”, ya que al decir “muchos”, Yahushúa está dejando claro que no está tomando en cuentan a quienes serán condenados al infierno, lo cual no se podría deducir si dijese “todos”, puesto que si todos son los llamados y pocos los elegidos, entonces solo los escogidos podrían entrar al Reino, ya que todos son llamados al arrepentimiento; sin embargo, al decir que muchos son llamados, pero pocos lo elegidos, está diciendo que de entre todos los hombres, son llamados aquellos que creen, de los cuales posteriormente son escogidos los que confiesen (Rm.10:10). El Mesías identifica a tres grupos al mencionar únicamente a los dos rediles de creyentes, mientras los incrédulos son incluidos por omisión, a través de las palabras que Yahushúa escogió. Existe una gran diferencia entre aquellos que son llamados y que por ende serán resucitados después de morir, de aquellos que son escogidos y que por lo tanto serán transformados para no experimentar muerte; y es que los Muchos llamados serán el Pueblo, mientras los Pocos escogidos serán los Melekim y Kohanim (“Reyes y Sacerdotes”).

3.6.5. Reflejo en la Escritura

Al igual que en las secciones anteriores, existen varios reflejos proféticos en la Escritura que se conectan con el mensaje para esta congregación. En este caso examinaremos dos ejemplos, dada la relevancia de esta Kehila; uno en el que interpretaremos las lumbreras negativamente, al conectarlas con falsos-elohim; mientras que el segundo será para entender el cumplimiento positivo y confirmar la segunda manifestación de Yahwéh en la tierra como el Último. 

Isaías 46:1-2
¡Se ha postrado Bel [Júpiter], se abatió Nebo [Mercurio]! Sus imágenes fueron puestas sobre bestias, sobre animales de carga, esas cosas que vosotros solíais llevar son puestas cual una carga sobre las bestias cansadas. Fueron humillados, se derrumbaron juntos; no pudieron escaparse de la carga, sino que ellos mismos tuvieron que ir en cautiverio.

Aquí se puede observar la mención de ambos elohim, Júpiter y Mercurio, de la misma forma que en la historia del libro de Hechos, en la cual BarNavi y Paulus fueron confundidos por dichas entidades, lo cual revela una vez más que existe una conexión directa entre las luminarias y lo que representan; de la misma manera que sucede con las congregaciones de Filadelfia y Esmirna, como se ha señalado anteriormente. 

En esta ocasión, en un sentido negativo, estas lumbreras simbolizan a la 1ra y 2da Bestia; el Líder Mundial es representado por Bel, mientras que el Falso-Profeta por Nebo. Una confirmación de esto es que los versos anteriores profetizan que la caída de ambos acontecerá en el mismo momento, de igual forma que el Apocalipsis predice que la Bestia y el Falso-Profeta serán echados vivos en el Lago de Fuego al mismo tiempo (Ap.19:20). Además, YishaYahu (“Isaías”) menciona la destrucción de los ídolos de Bel y Nebo, que hacen alusión a los ídolos de “Dios” y “Jesús” que se encuentran entre los Cristianos alrededor del mundo hoy en día, los cuales son usados por los católicos para realizar procesiones, que es a lo que se refiere el texto anterior al mencionar que sus imágenes son puestas sobre bestias de carga, debido a que no se pueden mover. Como dice el verso, estos falsos elohim serán humillados, tanto aquellos que creen en los ídolos para adorarlos, como los mismo ángeles y demonios que son idolatrados a través de sus respectivas lumbreras, imágenes y diferentes nombres. 

Es curioso notar que el falso poderoso Bel, cuyo nombre es otra versión de Baal (“Señor”), era representado por Júpiter, cuya imagen se encuentra en el Vaticano, donde es adorada como la imagen de “Pedro”; por lo que se confirma nuevamente que en la religión Católica no buscan adorar al Creador ni al Mesías, sino que simplemente alaban a Baal (Bel/Júpiter), a través de la traducción de su nombre, que es “Señor”, mientras engañan a las masas diciéndoles que la imagen es Pedro y utilizan el título alegando que hablan del Mesías, de la misma forma que el espíritu de Nebo se manifiesta a través del Papa, que es el enviado del “Señor” y supuesto sucesor de “Pedro”. Por otro lado, ya que Júpiter (Bel) es Zeus en la mitología Griega, se puede deducir que también es a quien hoy en día llaman “Dios”; así como Nebo (Mercurio) está conectado con Azazel, el Falso-Mesías, que por ende está ligado al nombre “Jesús”.

La conexión con la congregación de Filadelfia, cuya luminaria es Júpiter, tiene que ver con el hecho de que será a través del Malak de la Kehila elegida, que Yahwéh expulsará del 2do cielo al Dragón (Satán), cuyo lugar será tomado posteriormente por el Profeta como Moshé; lo cual indica que es a través de los 2 Testigos y la Congregación Escogida, que Yahwéh hará caer al Líder Mundial y al Falso Profeta, así como también a Bel y a Nebo. 

El siguiente reflejo profético es aun más revelador y está relacionado con lo que Mashíaj promete al vencedor en su carta a Filadelfia, kehila que se encuentra profundamente relacionada con los nombres y lo positivo que está por manifestarse en la tierra, dado que es la Congregación elegida del fin de los tiempos, quienes tienen el nombre del Padre y del Hijo escrito en sus frentes (Ap.14:1), además de ser los únicos que reconocerán a Mashíaj en su 2da manifestación, cuando se presentará con un nombre diferente.

Apocalipsis 3:12
Al vencedor yo lo haré columna en el templo de mi Elohim y nunca más saldrá de allí. 
Escribiré sobre él el Nombre de mi Elohim y el Nombre de la ciudad de mi Elohim, 
la Nueva Yerushalaim, la cual desciende del cielo, con mi Elohim, y mi Nombre nuevo.

Aquí hay algo muy interesante que confirma el hecho de que “el Vencedor”, según la interpretación singular, hace alusión a la segunda venida, ya que en el Templo se construyeron únicamente dos columnas, Yakjin y Boaz (1Re.7:21, 2Cr.3:17); por lo tanto, una representa a Yahushúa, la primera manifestación de Yahwéh en la tierra, mientras la otra representa al Último. Yakjin significa “Él Establecerá”, por lo que simboliza a Yahushúa, la Piedra Angular, quien estableció el perdón de pecados y el Reino de Yahwéh para todos aquellos que crean en él. Por otro lado, Boaz, que quiere decir “con Fuerza o “con Poder”, hace alusión a la 2da manifestación, quien completará el plan de Yahwéh físicamente y ejecutará su Justicia en la tierra, puesto que todo lo podemos en el Mesías que nos fortalece. Esto revela un gran misterio del libro de Rut, donde el Último, Mashíaj BenYahusef, es representado por Boaz, el 2do redentor (Rt.3:13, 4:4); mientras que el 1er redentor, del cual no se menciona nombre alguno, claramente representa a Yahushúa, Mashíaj BenDavid, cuyo Nombre es sobre todo nombre y ha sido escondido en nuestro tiempo, de la misma manera que en el libro de Rut se esconde el nombre del primero de los únicos dos hombres que tenían el poder y derecho de redimir a Rut, quien a su vez simboliza a la Congregación Escogida (Rt.4:1). 

Otro detalle importante del verso anterior, es que al “Vencedor” se le promete que sobre su frente se escribirá el nombre del Todopoderoso, que es יהוה (“Yahwéh”), junto con el nombre de la Nueva Yerushalaim y el nuevo nombre del Mesías. Yahushúa ha sido el nombre del Mesías desde antes de la fundación del mundo, a pesar de que para la mayoría de personas sea nuevo, lo cual se debe a que fue escondido por quienes buscaban deshacerse del él, ya que éste fue el nombre con el que se manifestó hace 2000 mil años y que nos dejo para recibir el Espíritu de Verdad (Jn.14:26). Por lo tanto, el que Mashíaj mencione que pondrá sobre el Vencedor su nombre nuevo, es una muestra de que, en su segunda venida, Yahwéh se manifestará con un nombre diferente a Yahushúa, para de esta forma poder dar un testimonio valido acerca del Primero, siendo en esta ocasión el Profeta como Moshé. Esto significa, según enseña la Escritura (Jn.8:13-18), que como el Primero no podía dar testimonio de sí mismo, por más valido que éste fuese, puesto que el mundo no lo aceptaría, él tendría que volver en otro tiempo, como el Último, para en ese momento dar testimonio de su primer venida, como Yahushúa. 

Así como el Creador se manifestó la primera vez en la tierra con el nombre Yahushúa, para dar testimonio de Yahwéh y cumplir la Torah de Moshé; en el tiempo final, cuando se cumpla la segunda venida, se manifestará con un nombre nuevo, para dar testimonio de Yahushúa y cumplir un rol similar al de Moshé, al recoger a los escogidos y enseñar la correcta interpretación de la Torah. En otras palabras, así como durante la 1ra manifestación el Hijo dio testimonio del Padre, ahora en su 2da manifestación el Padre da testimonio del Hijo. 

Además, esto también nos muestra cómo el Último será el Trono de Yahwéh y del Cordero, puesto que sobre su frente será escrito el nombre de Yahwéh y el nombre nuevo de Mashíaj, lo cual se conecta con el texto siguiente y ofrece más luz con respecto a cual será este nuevo nombre y el por qué parece estar relacionado con el nombre de la Nueva Yerushalaim.

Jeremías 23:3-8
Yo mismo recogeré el resto de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché (1Ts.4:16), y las haré volver a sus pastizales; y crecerán y se multiplicarán. Pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, no se amedrentarán ni serán menoscabadas, dice Yahwéh. 

»Vienen días, dice Yahwéh, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra. En sus días será salvo Yahudáh, e Yisrael habitará confiado; y éste será su nombre con el cual lo llamarán: “Yahwéh, Justicia Nuestra” [“Yahwéh Tzidkenu”]. »Por tanto, vienen días [2do Éxodo], dice Yahwéh, en que no dirán más: “¡Vive Yahwéh, que hizo subir a los hijos de Yisrael de la tierra de Egipto!”, sino: “¡Vive Yahwéh, que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Yisrael de tierra del norte y de todas las tierras adonde yo los había echado!” Y habitarán en su tierra.»

En los versos anteriores se puede ver que Yahwéh promete recoger, Él mismo, a sus escogidos durante la cosecha, de la misma manera que Paulus lo profetiza en su primer carta a los Tesalonicenses, al decir que “Yahwéh mismo, con Voz de mando, con Voz de Arcángel [MikaEl] y con (la 7ma) Trompeta de Elohim, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Mashíaj resucitarán primero.” (1Ts.4:16). Yahwéh empieza y termina el texto anterior haciendo alusión al 2do Éxodo, periodo en el cual cosechará a sus Elegidos, a quienes llama “el Resto”, comúnmente llamados también “el Remanente”, dado que serán muy Pocos los que serán llevados vivos al lugar preparado, según lo enseña Apocalipsis 12. Este 2do Éxodo será aun más asombroso y milagroso que el anterior, puesto que Yahwéh nos revela que ya no se volverá a hablar de la salida de Egipto, donde se separaron las aguas del mar, cayó comida del cielo, salió agua de una roca en el desierto y muchas otras maravillas; sino que en el Reino de Yahwéh se hablará de los eventos que están por manifestarse en nuestro tiempo.  

Yahwéh también profetiza el próximo cumplimiento de una de sus más grandes promesas, que es la manifestación del Renuevo de David, conocido también como la Rama; en contraste con la Raíz, que es Yahushúa (Ap.5:5). Está escrito que la Palabra de Yahwéh es el Nombre del Hijo y la Semilla, por lo que al manifestarse Yahushúa hace dos mil años, lo que Yahwéh hizo fue sembrar la Semilla (Palabra) en la tierra, para que empezase a crecer su Árbol (el Reino), sin embargo, una vez que el Mesías ascendió al cielo, después de cumplir su misión, entró el Hacha de Hierro (Roma) y cortó el crecimiento de la verdadera iglesia, lo cual dejó simplemente un Tronco (los Pocos), hasta el fin de los tiempos, cuando Yahwéh prometió que de ese Tronco saldría una Rama (Voz) que dará Fruto (Elegidos).

La Raíz

La Rama

Primero

Último

Yahushúa HaMashíaj

Profeta como Moshé

Siembra

Cosecha

Palabra

Voz

Is.11:10

Is.11:1

 

Yahwéh menciona que la Rama aparecerá para reinar, lo cual confirma su identidad como el Melek Gadol (“Gran Rey”), puesto que Yahushúa se presentó para cumplir el rol de Kohen Gadol (“Sumo Sacerdote”). Además, se muestra cómo aun antes de la manifestación de Yahushúa (el Primero) ya se había profetizado que será hasta la venida del Último que se cumplirá que Yahudáh (Pocos) será salvo y que Yisrael (Muchos) habitará confiado, después de lo cual, Yahwéh procede a revelar el nombre “Yahwéh Tzidkenu”, como el título con el cual llamarán al Hijo del Hombre, que significa “Yahwéh, Justicia Nuestra”. Estas palabras son un contraste de lo que encontramos en el libro de YishaYahu (Is.7:14), en el que Yahwéh profetizó que el nombre de Yahushúa sería llamado Emanuel (“El Poderoso con Nosotros”). Esto quiere decir, que así como el nombre Yahushúa hace que la presencia de Yahwéh descienda a habitar con nosotros, de la misma forma el nombre del Último estará conectado con la Justicia de Yahwéh que está por manifestarse en la tierra.

Jeremías 33:14-18 (RVA)
»He aquí vienen días [Fin de los Tiempos], dice Yahwéh, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Yisrael y a la casa de Yahudáh. En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo justo, que actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra. En aquellos días Yahudáh será salvo, y Yerushalaim habitará seguramente, y esto es lo que la llamarán: “Yahwéh, Justicia Nuestra” [“Yahwéh Tzidkenu”]. »Porque así dice Yahwéh: No faltará a David un descendiente que se siente sobre el trono de la casa de Yisrael [1er Testigo], ni a los sacerdotes y levitas faltará un descendiente que delante de mí ofrezca holocausto [2do Testigo], encienda ofrenda y haga sacrificio cada día».

Estos últimos versos terminan de cerrar la idea, ya que aquí vemos unas palabras casi idénticas a las escritas en el capítulo 23, mostrado arriba; sin embargo, en este caso cuando se menciona el nombre ‘Yahwéh Tzidkenu’, se está haciendo referencia al nombre de la Nueva Yerushalaim, lo cual significa que el nuevo nombre de Mashíaj y el nombre de la Nueva Yerushalaim será el mismo, puesto que así como Yahushúa (el Primero) pagó por las almas de la Congregación Escogida, para que éstas puedan accesar el cielo para presentarse ante el Altísimo; el Último, por otro lado, está conectado con la ciudad en la que habitarán, al hacer descender la nueva Yerushalaim, es decir, terminará de manifestar el Reino de los cielos sobre la tierra (Ap.21:1-5). Es por esto que Mashíaj promete al vencedor escribir sobre su frente el nombre de la Nueva Yerushalaim y su nombre nuevo; ya que así como como Yitzhak, quien representa a Yahushúa, fue el padre de Esau y Yaakov, quienes representan a la iglesia falsa y la verdadera respectivamente; igualmente Yaakov, quien simboliza la Segunda Venida, o sea el Último, se convirtió en el padre de las 12 tribus y recibió un Nombre nuevo (Yisrael), el cual también fue dado a la Tierra Prometida, por lo tanto, al Último igualmente se le dará un Nombre Nuevo y ese mismo nombre será el del lugar donde habitarán los 144.000 escogidos de las 12 tribus de Yisrael, quienes serán sus hijos espirituales. En resumen, el Primero murió por las Almas (interior), mientras el Último muere por los Cuerpos (exterior) que fueron hechos del barro, por lo tanto muere por la tierra misma; así que uno murió por los Celestial, el otro muere por lo Terrenal.

Ahora bien, existe una conexión más entre los versos anteriores y la carta para Filadelfia, ya que la lumbrera de esta Congregación es Júpiter, planeta que en Hebreo se llama “Tzedek” [צדק], nombre que es la raíz de la segunda palabra mencionada en YirmYahu como el nuevo nombre de Mashíaj y de la Nueva Yerushalaim, lo cual nos confirma que Júpiter es la luminaria de Filadelfia, que tiene como líder al Testigo como Moshé, quien recibirá el Nombre “Yahwéh Tzidkenu” al cumplir su misión.