Declarando el Fin desde el Principio

4to Capítulo

4. Apocalipsis 4. [Visión de la Corte Celestial] 

Apocalipsis 4:1
Después de esto miré, y vi que había una puerta abierta en el cielo. La primera voz que oí era como de una trompeta que, hablando conmigo, dijo: «¡Sube acá y yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas

Según Apocalipsis 1, Yahujanan fue elegido para escribir lo que había atestiguado estando junto a Yahushúa, las cosas que sucedieron después de su muerte y resurrección, y las cosas que acontecerían durante los últimos días, lo cual principalmente inicia a partir del capítulo 4. Tras haber escrito las cartas para las congregaciones que en ese momento estaban en Asia y que representan las doctrinas de nuestro tiempo, ahora Yahujanan es llevado al cielo en espíritu, donde primeramente ve una puerta abierta. Esto es similar a lo que Yahushúa prometió a la Kehila de Filadelfia, con respecto a la puerta que abrió y que nadie puede cerrar (Ap.3:8), de la misma forma que Yahushúa lo hace en este instante para Yahujanan, para que éste pueda accesar el cielo. Además, el apóstol menciona que la primera voz que oyó era como de shofar, lo cual representa la segunda manifestación de Yahwéh, quien es enviado para anunciar y revelar lo último a Yahujanan en el momento de la Revelación, y a los elegidos en el tiempo final.

 

4.1. La Corte Celestial.

El libro de Daniel tiene tantos paralelismos con el libro de la Revelación, que se podría decir que es el Apocalipsis de la TaNaKh (“Antiguo Testamento”). De hecho, el Profeta Daniel y el Apóstol Yahujanan son una representación de los dos testigos, Moshé y Eliyahu respectivamente. Es importante notar cómo ambos, Daniel y Yahujanan, tienen una visión del mismo evento que está sucediendo en el cielo; sin embargo, Daniel fue llevado para que observara lo que pasaría unos momentos antes, cuando apenas se estaban colocando los tronos para los veinticuatro ancianos, mientras que Yahujanan, al momento de su llegada, puede ver a los ancianos ya sentados en sus respectivos lugares.

Daniel 7:9
»Estuve mirando hasta que fueron puestos unos [24] tronos y se sentó un Anciano de días. Su vestido era blanco como la nieve; el pelo de su cabeza, como lana limpia; su trono, llama de fuego, y fuego ardiente las ruedas del mismo. 

Apocalipsis 4:2-5
Al instante, estando yo en el Espíritu, vi un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado [El Anciano de Días]. La apariencia del que estaba sentado era semejante a una piedra de jaspe y de cornalina, y alrededor del trono había un arco iris semejante en su apariencia a la esmeralda. Alrededor del trono había veinticuatro tronos, y en los tronos vi sentados a veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. Del trono salían relámpagos, truenos y voces. Delante del trono ardían siete lámparas de fuego, que son los siete espíritus de Yahwéh.

La descripción del trono en la profecía de Daniel como llama de fuego, se conecta con el arco iris que Yahujanan ve rodeando el trono, ya que el pacto que Yahwéh hizo con la humanidad a través del arco, fue de no volver a destruir la tierra con agua, sino que la próxima purificación del mundo será con fuego; por lo tanto el arco de Yahwéh evoca el fuego consumidor (Ez.1:27-28). Además, el Hijo del Hombre que se manifestaría como en los Días de Noaj, es el Fuego Consumidor y el Melek Gadol (“Gran Rey”), por ende, es el Trono que es llama de Fuego, Trono de Yahwéh y del Cordero (Rev.22:1). Es decir, la Luz, que es el Cordero, sale de él como el Sol (Fuego) de Justicia y al entrar en contacto con el Firmamento, que es como un espejo, produce un Arco Iris alrededor y separa la Luz en 7 colores, como la explicación de la Sabiduría (Espada) que trae Entendimiento (Arco) a las 7 congregaciones y a todas las naciones que salieron de Noaj.

Génesis 9:12-17
Asimismo dijo Elohim: «Ésta es la señal del pacto que yo establezco a perpetuidad con vosotros y con todo ser viviente que está con vosotrosMi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal de mi pacto con la tierra.
Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver mi arco en las nubes. Y entonces me acordaré de mi pacto con vosotros y todo ser viviente de toda especie; y no habrá más diluvio de aguas para destruir todo ser vivo. Estará el arco en las nubes; lo veré y me acordaré del pacto perpetuo entre Elohim y todo ser viviente, con todo lo que tiene vida sobre la tierra.» Dijo, pues, Elohim a Nóaj: «Ésta es la señal del pacto que he establecido entre mí y todo lo que tiene vida sobre la tierra.»

Además de la interpretación literal, podemos entender los versos anteriores como un reflejo profético. A pesar de que el Creador está hablando de nubes sobre la tierra y lo que comúnmente es llamado un arco iris, en realidad cada palabra es una profecía que habla del fin de los tiempos, en la cual las nubes son representaciones de los velos espirituales que no permiten que la humanidad pueda ver el cielo azul (trono de Yahwéh), dada la oscuridad que ha envuelto a la sociedad; lo cual al mismo tiempo es una señal de que el Último debería manifestarse pronto, como el arco que aparece para confirmar el pacto de Yahwéh con los hombres (Dn.9:27). Yahushúa, el Mesías, dijo que la venida del Hijo del Hombre sería como los días de Nóaj, así como también el hecho de que vendría con las nubes; lo cual quiere decir que el Último es como Nóaj, ya que viene a predicar castigo para la tierra y redención para los pocos elegidos, como su familia que entró con él en el arca, para representar el lugar preparado de Apocalipsis 12. Esto quiere decir que el Hijo del Hombre aparecerá en la tierra cuando el mundo se oscurezca por las nubes espirituales, momento en el que confirmará el Pacto que Yahushúa hizo hace dos mil años, al dejarse ver en medio de la tinieblas como el arco de guerra. (Mt.24:37-38, Lc.17:26)  

En esta ocasión, el juicio no será a través de agua, sino a través de fuego, ya que el Padre viene como el “Fuego Consumidor” durante su segunda manifestación como el Sol de Justicia; mientras que la primera vez se manifestó como el “Agua de Vida”, para lavar nuestros pecados al revelar la Luz de su Misericordia, Yahushúa HaMashíaj. 

- El pacto que Yahwéh concertó con Nóaj y todas las Naciones de la tierra es representado por el arco en el cielo y se cumplirá con el Último, que viene con la nubes, como el arco de guerra de Yahwéh, el fuego consumidor. 

- El pacto de Yahwéh con Abraham y todas la tribus de Yisrael es representado por la circuncisión de la carne, representado por Yahushúa HaMashíaj, el Primero, quien cumplió toda la Toráh en su carne.

4.2. Los 24 Ancianos/Profetas.

En éste capítulo de Apocalipsis se mencionan 24 personas que rodean el trono del Todopoderoso y del Cordero, quienes son identificados como ancianos. Como veremos más adelante, el “Trono” hace referencia a la segunda manifestación como Melek Gadol (Gran Rey); así como el “Templo” hace referencia a Yahushúa HaMashíaj, la primer manifestación de Yahwéh en la tierra como Kohen Gadol (Sumo Sacerdote). Por lo tanto, el trono del Cordero y del Todopoderoso es una persona (Último) sobre la cual se posará el alma (Primero) de Mashíaj (Yahushúa) y el espíritu de Yahwéh. 

Apocalipsis 4:4
Alrededor del trono había veinticuatro tronos, y en los tronos vi sentados a veinticuatro ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. 

En el lenguaje Hebreo cada letra tiene un valor numérico, de forma que cada palabra se puede ver como un número. En lo que respecta el número “24”, es interesante que además de su significado como la unión del gobierno celestial (12) y el terrenal (12), también podemos ver varios factores importantes si usamos las dos letras Hebreas, cuya suma equivale a dicho valor, que son la Kaf (כ=20) y la Dalet (4=ד). Sus formas y nombres, además de representar valores numéricos, también simbolizan atributos, criaturas, objetos, etc. Por ejemplo, en el caso de la Kaf, representa la palma de la mano, algo que rodea, también una corona y el trono; mientras que la Dalet representa una puerta abierta, que como sabemos es Yahushúa (Jn.10).  De ésta forma podemos observar cómo el número 24 (כד) es una representación de los Ancianos con Coronas (כ) que Rodean (כ) el Trono (כ) del Cordero (ד).

Además, la Kaf (כ) está formada por tres lineas con las esquinas redondeadas, mientras que la Dalet (ד) son dos lineas, una vertical y otra horizontal. En el idioma Hebreo, la linea recta es la letra Vav (ו), que representa un hombre erguido y un clavo que une dos partes, por lo cual se usa de la misma manera que la “y” en el Español al unir palabras. Esto quiere decir que en el caso de la Dalet, la linea vertical es una Vav que representa al Hijo del hombre, mientras que la Vav horizontal es el clavo que lo traspasó en el Madero. En el caso de la Kaf, es básicamente lo mismo, únicamente que se nos muestra un clavo (ו) superior para las manos y uno inferior para los pies. Al comprender esto, podemos entonces ver la unión de las letras Kaf y Dalet (כד) como un reflejo del Hijo del hombre en el madero, con sus manos y pies clavados, para abrir, con su Mano (Último | כ), la Puerta (Primero | ד) del Reino del Padre. 

Apocalipsis 4:4
Alrededor [כ] del trono [כ] había veinticuatro [כד] tronos [כ], y en los tronos [כ] vi sentados a veinticuatro [כד] ancianos vestidos de ropas blancas, con coronas [כ] de oro en sus cabezas.

כד = 24 = Puerta (4) + Trono (20) = Primero + Último

כ = 20 = Trono = Corona = Rodear

ד = 4 = Puerta = Hombre Clavado

Las letras כד se pueden entender también como la mano [כ] abriendo la puerta [ד], lo cual representa al Buen Pastor (Último) dando testimonio del Primero. En otras palabras, el Rey que abre la puerta del redil para que las ovejas escogidas puedan accesar el Reino de Yahwéh. (Mi.2:12-13, Jn.10:1-3)  

Apocalipsis 4:9-11
Cada vez que aquellos seres vivientes dan estima y honra y acción de todáh al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: «Yahwéh, digno eres de recibir la estima, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas

Nótese el hecho de que los seres vivientes dicen tres cosas diferentes, al dar estima, honra y acción de *todáh (‘Gracias’); lo cual se conecta directamente con lo que dicen los 24 Ancianos, al darle la estima, la honra y el *poder a Yahwéh, además de revelar la razón de su alabanza. Yahwéh merece la estima por el hecho de que Él fue quien creó todas las cosas, por lo tanto debe ser honrado por su creación, ya que por su voluntad es que todo existe, así que debemos darle todáh, puesto que todo lo que hemos recibido en la vida fue creado por su poder. En otras palabras, únicamente Yahwéh tiene el poder y la capacidad de crear la existencia misma y todo aquel que tenga cualquier tipo de poder en el mundo, lo recibe directamente de Él; por lo tanto debemos reconocer su favor, ya que es a través de su hijo, quien pagó por nuestros pecados, que recibimos el poder para hacer todas las cosas. (Fil.4:13)

Estima Honra Poder
Creó todas las cosas Por su voluntad existen Por su voluntad creó
Único Amor Bondad
Por eso le damos Estima Por eso le damos Honra Por eso le damos Todáh
“El que Era” “El que Es” “El Que Será”

El hecho de que se les llama Ancianos hace alusión a que estuvieron en la tierra antes de que el Mesías se manifestara, por esto se encuentra ubicados al inicio de la historia humana como los más viejos en predicar del Cordero a quien sirven como portavoces del Todopoderoso. Esto se puede confirmar a través de lo que dice el capítulo siguiente, al usar un par de profecías mencionadas por la boca de Yaakov y YishaYahu, donde se identifica al Anciano como uno de estos dos profetas.

Apocalipsis 5:5
Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores, porque el León de la tribu de Yahudáh [Gn.49:9], la raíz de David [Is.11:1], ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.»

Existe un libro comúnmente llamado “El Evangelio de Tomás”, el cual es parte de los llamados libros “Gnósticos”, del Griego “Gnosis” que significa “Conocimiento”, ya que son pergaminos que revelan ciertos misterios, la mayoría de ellos escritos por Apóstoles de Yahushúa. Estos libros se mantuvieron ocultos por mucho tiempo, principalmente por la iglesia mundialmente establecida por Roma, la cual decidió que no deberían formar parte del Canon de la Escritura, principalmente por el conocimiento que en ellos se comparte. En el caso del Evangelio ya mencionado, encontramos una declaración de los Apóstoles que ayuda a identificar a los 24 Ancianos. 

La Buenas Nuevas de Tomáh 52
Sus discípulos le dijeron: “Veinticuatro profetas han hablado en Yisrael, y todos ellos hablaron de ti.”
Él les dijo: “Ustedes han hecho caso omiso del que vive y está en su presencia, y han hablado de los muertos.” 

     Esto quiere decir que los 24 Ancianos son 24 Profetas que salieron de Yisrael y que vinieron antes de Yahushúa, para dar testimonio de que el Mesías se manifestaría en el mundo.

1. Yaakov / Yisrael [Suplantador/Quien Contiende con el Poderoso]
2. Moshé [Sacado del Agua]
3. Yahushúa (“Josué”) [Yahwéh es Salvación]
4. Shemuel [Su Nombre es Poderoso | Escuchado por el Poderoso]
5. David [Amado]
6. Shlomo [Paz]
7. EliYahu [Mi Poderoso es Yahwéh]
8. Elishua [Mi Poderoso es Salvación]
9. YishaYahu [Yahwéh ha Salvado]
10. YirmYahu [A quien Yahwéh designó]
11. Yejezkel [A quien Yahwéh da Fuerza]
12. Daniel [Mi Juez es el Poderoso]
13. Hoshea [Salvación]
14. Yoel [Él es el Poderoso]
15. Amós [Carga]
16. OvadYah [Siervo de Yah] (Descendiente de Edom)
17. Yonáh [Paloma]
18. Mikah [¿Quién como Yahwéh?]
19. Najúm [Consolación]
20. Javakuk [Abrazo]
21. TzefanYah [A quien Yah Atesora/Esconde]
22. Jagui [Mi Festividad]
23. ZejarYah [A quien Yah Recuerda]
24. Malaki [Mi Enviado]

En la Escritura también se mencionan otros profetas, entre ellos Gad y Natán, quienes profetizaban en el tiempo del Rey David; sin embargo, los veinticuatro tronos pertenecen a aquellos que hablaron específicamente de la venida del Mesías, que no es el caso de ellos. Abraham y Yitzhak también fueron profetas y sirvieron de señales proféticas o reflejos del Último y Primero respectivamente, pero como vimos en el verso de las Buenas Nuevas de Tomáh, los 24 son Profetas que predicaron de Mashíaj en Yisrael, quien vino después de Abraham y Yitzhak para dar las profecías y bendiciones de Génesis 49 a todos sus hijos, quienes se convertirían en el pueblo de Yisrael.

De Shlomo se mencionan algunas cosas negativas en la Escritura, por lo que se podría pensar un destino muy oscuro para él, por el rumbo que tomó su reinado; a pesar de esto, hay evidencia que indica que él se arrepintió al final de su vida y de hecho en el Judaísmo se enseña que él se encuentra en el Jardín del Edén; además del simple hecho de que toda su vida necesitaba quedar escrita como lo fue, para así nosotros tener una imagen de lo que es ser el hombre más poderoso y sabio que ha existido en la historia (1Re.10:23, 2Cró.9:22, 1Re.4:29-31), sin tener a Mashíaj Yahushúa. Por esta razón representa lo que sería la venida del Último, sin haber venido el Primero antes a derramar su sangre para hacer disponible el perdón de pecados, la verdad y la sabiduría celestial, a través de la fe en Él (Cl.2:12, Fil.3:8-10). Aunque su principal posición era la de Reyes, David y Shlomo profetizaron de Mashíaj en repetidas ocasiones, para representar las dos manifestaciones de Yahwéh, como ambos Pilares del Templo. (Yakjin y Boaz)

Al unir los significados de los nombres de los profetas, podemos discernir claramente el mensaje que vinieron a dar al mundo departe del Todopoderoso:

[Yaakov] El Suplantador del poderoso de éste mundo [Yisrael] contenderá con él y [Yisrael] reinará como el Poderoso, después de ser [Moshé] Sacado del Agua (la Muerte) y convertirse en [Yahushúa] quien causa Salvación (el Primero) a través de [Shemuel] Su Nombre que es Poderoso. [David] El Amado, [Shlomo] quien trae Paz, [EliYahu] es mi Poderoso Yahwéh. [EliShua] Mi Poderoso es Salvación, por lo que [YishaYahu] Yahwéh ha Salvado a [YirmYahu] quien Yahwéh designó (el Último), [Yejezkel] a quien Yahwéh da Fuerza. [Daniel] Mi Juez es el Poderoso [Hoshea] de Salvación, [Yoel] Él es el Poderoso, [Amós] quien da la Carga al [OvadYah] Siervo de Yah, [Yonáh] la Paloma (Espíritu de Mashíaj). [Mikah] ¿Quién es como Yahwéh, que es [Najúm] Consolación y [Javakuk] Abraza a [TsefanYahu] quien Yahwéh Atesora (los Escogidos) y Esconde durante [Jagui] Mi Festividad (Shemini Atzéret)? [ZejarYah] A quien Yah Recuerda, [Malaki] mi Enviado. 

Aquí va una vez más, únicamente los significados, para que se más fácil de leer:

El Suplantador del poderoso de éste mundo contenderá con Satán y reinará como el Poderoso, después de ser resucitado y convertirse en quien causa salvación a través de Su Nombre que es Poderoso (Yahu-shúa | El Primero). El amado, quien trae paz, es mi Poderoso Yahwéh. Mi Poderoso es salvación, por lo que Yahwéh ha salvado a quien Yahwéh designó, a quien Yahwéh da Fuerza (Hijo Prodigo | El Último). Mi juez es el Poderoso de salvación, Él es el Poderoso, quien da la carga al siervo de Yah, la paloma (Espíritu de Mashíaj). ¿Quién es como Yahwéh, que es consolación y abraza a quienes Yahwéh escogió y esconde durante mi festividad? Aquel a quien Yah recuerda, mi mensajero (Primero y Último). 

Los nombres de los profetas predicen la venida del Último, quien, según veremos más adelante, es simplemente llamado “El Profeta”, para hacer referencia al profeta como Moshé que Yahwéh prometió a Yisrael (Dt.18:15-19). Además de esto, en el mensaje es evidente que para el momento del cumplimiento, es decir, en los últimos días, la venida de Yahushúa ya habría sucedido; lo cual muestra al mismo tiempo la necesidad que tiene el Último del Primero para poder cumplir su misión. En otras palabras, el Testigo como Moshé necesitaba que Yahushúa se presentara antes y fuese sacrificado como el Cordero, para así poder presentarse en el mundo y llevar a cabo su ministerio a través del Espíritu que el Mesías dio; de la misma forma que Yahwéh ordenó a Yisrael sacrificar un cordero antes de salir de Egipto guiados por Moshé, quien llevaba en su mano una vara para hacer los milagros y cumplir las plagas, lo cual simboliza la autoridad que recibimos en el nombre de Yahushúa HaMashíaj.

Además de todo esto, si sumamos el número de profetas presentes en el cielo, más el Anciano de Días y el Cordero, tenemos 26; es decir, los 24 Ancianos + el Padre (1) + el Hijo (1) = 26. Entonces hay 26 personas en la Corte Celestial, cifra que resulta ser el valor numérico del Nombre del Todopoderoso.

יהוה [26=5+6+5+10]

Por otro lado, para representar el 26 con solo dos letras, utilizaríamos la Kaf [כ] y la Vav [ו], que formarían la representación del Hijo del Hombre [ו] que fue Clavado [ו] siendo Coronado [כ] para sentarse en el Trono [כ]. 

כו = 26 = Hombre ante el Trono

Al colocar la Vav [ו] sobre la Kaf [כ], como el Hijo de Hombre [ו] sentándose en su Trono [כ], formamos la letra Lamed [ל], que representa al Buen Pastor [ל] Enseñando [ל] a sus ovejas. Es interesante que una vez que unimos ambas letras para formar una nueva, el valor claramente cambia, ya que la Lamed equivale a 30, lo cual se conecta con la edad de Mashíaj al inicio de su ministerio y el precio de un Esclavo, que sería lo que pagarían los Fariseos por él. Sin embargo, lo más notable con respecto al hecho de que la Lamed [ל] está compuesta por dos letras cuyos valores numéricos suman 26 y una vez unidas reciben un valor diferente [30], tiene que ver con el hecho de que una vez que el Hijo del Hombre [ו] se sienta sobre el Trono [כ], se le suma el Anciano de Días, cuyo nombre tiene cuatro letras [יהוה], por lo tanto, el Hijo del Hombre + el Trono + YHWH = 30; mismo valor numérico de la letra Lamed [ל]. Otra forma de interpretar esto es que el Hijo del Hombre [ו] en su Trono [כ] forma al Buen Pastor [ל], que es el Último, quien viene por el remanente al atravesar la Puerta [ד] (Mi.2:13), que es Yahushúa (Jn.10:1-30); y al sumar el valor de la Vav [ו] + Kaf [כ] + Dalet [ד] = 30, nuevamente obtenemos el valor de la Lamed [ל].

ל = 30 = Hijo del Hombre [6 | ו] + Trono [20 | כ] + HaShem [4 | יהוה]

30 = ל = Hijo del Hombre [6 | ו] + Trono [20 | כ] + La Puerta [4 | ד] 

Lo anterior muestra las 2 Porciones que Yahwéh derrama sobre el Último, Mashíaj BenYahusef, ya que el Hijo del Hombre [ו] y el Trono [כ] suman un 26 [כו], y las 4 Letras del Nombre del Padre [יהוה], de ser sumadas, formarían otro 26, lo cual resultaría en 52, si unimos al Todopoderoso [26] y el Cordero sentados sobre el Trono [26]. Éste a su vez es el valor numérico de la palabra Hebrea que significa Hijo, lo cual representa al Último como el Hijo Primogénito, que recibe la doble porción, así como a los 144.000 que son su Cuerpo.

52 = בן = Hijo 

4.3. Las 4 Criaturas alrededor del Trono de Yahwéh.

Existen cuatro criaturas que rodean el trono de Yahwéh, para cubrir y adorar constantemente. Cada una de ellas representa una de las letras del nombre del Padre y los diferentes tipos de interpretación de la Escritura, según el método llamado PaRDeS; además de las formas en que el Mesías se manifestó en la tierra, así como también la manera en que se presenta al Salvador en cada uno de los Evangelios. 

Apocalipsis 4:6-8
También delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal, y junto al trono y alrededor del trono había cuatro seres vivientes llenos de ojos por delante y por detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos, y día y noche, sin cesar, decían: «¡Kadosh, Kadosh, Kadosh es Yahwéh Elohim Shadai, el que era, el que es y el que ha de venir

ה ו ה י
Becerro Hombre León Águila
Siervo Hijo Rey Ángel
Marcos Lucas Mateo Juan
Peshat Remez Derash Sod 
Simple/Literal Pista Búsqueda Secreto/Misterio
Física Simbólica Comparación Espiritual
Superficial Alegoría Parábola Celestial
Muchos Último Pocos Primero
Efraim Ruben Yahudáh Dan
Oeste Sur Este Norte
Otoño Verano Primavera Invierno

El profeta Yejezkel tuvo una visión similar a la descrita por Yahujanan en los versos anteriores, la cual relata con gran detalle en los capítulos 1 y 10 de su libro (“Ezekiel”). De hecho, esta revelación claramente nos muestra algo que hoy en día es virtualmente imposible de discernir para el creyente promedio, debido a las mentiras que se han enseñado en las iglesias y escuelas, por causa de la falsa Ciencia de este mundo. (1Tm.6:20) 

Yahujanan menciona el trono (Cielo) y dice que delante del mismo había algo similar a un mar de vidrio (Firmamento), además de las 4 Criaturas (Ángulos), después de haber mencionado, en el primer verso, que un Malak le había invitado a subir al Cielo. De esta manera nos está revelando la forma del Universo en el que vivimos, así como lo hizo Yejezkel, con más detalle pero siempre como un misterio; mientras que mucho antes que ambos, Janók (“Enoc”) lo describió en su libro extensamente y de una manera clara. Aunque a la mayoría le parecería locura interpretar estos versos literalmente, debemos primero escudriñar la Escritura con respecto al tema y observar la evidencia científica objetivamente, para poder reconocer y aceptar que la sociedad ha sido engañada por siglos; puesto que las masas han sido esclavizadas y a los esclavos no se les da el verdadero conocimiento, sino simplemente lo que necesitan saber para que continúen cumpliendo su labor de alimentar a sus amos. 

El tema del que hablo en los párrafos anteriores será uno de los principales tópicos del 3er libro; pero de todas formas se explicará con más detalle en el capítulo 15 de este escrito, donde se vuelve a mencionar en un momento clave de la historia.

4.4. El que Era, el que Es y el que Ha de Venir.

Según vimos en la primera sección de este libro, el Apocalipsis muestra un contraste entre Yahwéh y la Bestia, al llamar al Todopoderoso “el que era, el que es y el que ha de venir”, mientras que por otro lado llama a Satán “la bestia que era y no es, y será”. En el caso del Altísimo, es claro que solo Yahwéh es quien siempre ha existido y por ende es único, mientras que en el caso de la Bestia, se explicará con más detalle en el capítulo 17. Sin embargo, algo que me gustaría mencionar en este momento, es el hecho de que Satán, quien se manifestará en el mundo como Cristo, nunca vino antes a morir por su iglesia, como lo hizo Yahwéh a través de Yahushúa; es decir, al mencionar a “la bestia que era y no es, y será”, habla de la entidad que entrará en un cuerpo para manifestarse como el Falso-Mesías, quien es un Ladrón que no entra por la Puerta, como el Buen Pastor, pues la Puerta es aquel que es. 

Por otro lado, las tres veces que las criaturas llaman al Creador “Kadosh”, se refieren al Poderoso Eterno (1ro), quien se manifestó como el Primero (2do) hace dos mil años y vendrá como el Último (3ro) en estos tiempos; así como también hacen referencia al Padre (Yahwéh), su Espíritu (Ruaj HaKodesh) y su Hijo (Primero y Último).

1er Kadosh  2do Kadosh 3er Kadosh
Yahwéh Elohim Shadai
El que Era El que Es  Ha de Venir 
Padre Unigénito Primogénito
El (Poderoso) Primero Último
Eterno Creador Kohen Gadol Melek Gadol